CALDERAS DE GAS
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Además del tipo de servicio, hay una clasificación basada en la naturaleza del circuito de combustión. Según este criterio, se distinguen tres familias de calderas:

- CALDERA ABIERTA DE TIRO NATURAL (atmosférica)
Toma el aire necesario para la combustión del propio local donde está instalada y expulsa los gases al exterior por un tubo de evacuación que aprovecha el efecto chimenea (tiro natural). Por motivos de seguridad, es muy importante garantizar el tiro de la chimenea para evitar el retroceso de los humos hacia la propia caldera y al interior de la vivienda.
En estas calderas, según sea el sistema de encendido, hay dos tipos de modelos.
1. Con llama piloto: la llama principal -la del quemador- se enciende gracias a una llama piloto que permanece encendida mientras está conectada la caldera, a la espera de ser utilizada. Aunque la potencia de esta llama es pequeña, del orden de 150 W, por comodidad del usuario está muchas horas encendida y supone un gasto de energía apreciable.
2. Sin llama piloto: la llama principal se enciende directamente.

- CALDERA ABIERTA DE TIRO FORZADO
La combustión se realiza también con el aire del local donde está instalada, pero, a diferencia de las anteriores, los gases se expulsan por medio de un ventilador (tiro forzado) y se conducen al exterior por un conducto específico.

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- CALDERA ESTANCA DE TIRO FORZADO

Dispone de un ventilador que recoge del exterior el aire que utiliza para la combustión y envía los gases de combustión al exterior. La circulación del aire y de los gases se canaliza a través de dos conductos específicos, uno de aspiración y otro de expulsión que suelen ser concéntricos.

Esta caldera ofrece una mayor seguridad, puesto que el circuito de combustión no tiene comunicación alguna con la atmósfera del local donde está instalada. Por este motivo, la caldera estanca no tiene limitaciones de ubicación; puede ser tapada u ocultada o, incluso, situarse dentro de un armario.

Por otro lado, permite controlar mejor la combustión al no existir fluctuaciones en la entrada de aire, efecto que redunda en un mayor rendimiento.